Retomamos nuestras reseñas de vinos de la mano de Vivanco crianza, uno de los vinos tintos de Rioja más reconocibles del mercado. Y es que, aunque no conozcas el vino o la bodega, seguro que te suena la peculiar forma de la botella y su llamativa etiqueta. Vente conmigo y veamos lo que esconde esta icónica elaboración.
Bodega Vivanco, arte, cultura y pasión por el vino.
Vivanco es más que una bodega al uso, es todo un proyecto entorno a la cultura del vino. En el año 2004, el entonces Rey de España Juan Carlos I inauguró el Museo del Vino de Vivanco, reconocido por la UNESCO como uno de los más importantes del mundo en su categoría. Gracias a un enfoque didáctico e interactivo, los más de 4.000 m2 de espacio ofrecen la más completa historia del vino, desde su origen hasta la actualidad, dando la oportunidad al visitante de ver y admirar herramientas antiguas, prensas, vasijas y obras de arte de ilustres personajes, como Sorolla, Picasso, Chillida o Warhol.
Además, en el exterior se encuentra el jardín de Baco, un espacio donde se encuentran hasta 220 variedades de uva de todo el mundo. Por si fuera poco, la bodega cuenta con un buen restaurante y con la posibilidad de unirte a su club para disfrutar de sus vinos y experiencias de forma privilegiada.
Después de esta breve presentación de Vivanco, ¡podemos pasar al vino!
Elaboración de Vivanco crianza 2020.
La bodega está situada en Briones (Rioja Alta), en una zona de suave microclima y suelos arcillo-calcáreos a orillas del río Ebro y con la Sierra de Cantabria de fondo.
La elaboración de este Vivanco crianza arranca con una vendimia manual de veinte parcelas con diferentes alturas, orientaciones y suelos en sus viñedos propios de Briones, San Vicente, Alesón, Villamediana, Tudelilla y Agoncillo.

Ya en bodega, las uvas se almacenan en frío durante 36 horas, antes de llegar a la mesa de selección. Después se realiza un suave estrujado, encubando el mosto por gravedad en pequeños tinos de roble francés, donde fermenta y macera con sus hollejos a temperatura máxima controlada de 28ºC. Se completa el proceso realizando remontados durante veinte días.
Posteriormente, el vino pasa a realizar una crianza de 16 meses en barricas de roble francés (60%) y americano (40%), con trasiegos periódicos. Una vez embotellado, pasa un mínimo de seis meses en el botellero.
Ficha de cata del vino.
Al descorchar nos encontramos con un vino tinto de color rojo e intensidad media.
En nariz destacan golosos aromas a fresa y otros frutos rojos, con notas especiadas y de regaliz y recuerdos tostados.
En boca es fresco y estructurado, predominando los aromas primarios y secundarios en el paladar. Buena acidez, taninos elegantes y final largo.


Región productora: DOCa Rioja – Rioja Alta.
Variedades de uva: 95% Tempranillo, 3% Graciano, 2% Maturana Tinta.
Graduación alcohólica: 13’5% vol.
Valoración final de Vivanco crianza.
Aún recuerdo la primera vez probé Vivanco crianza durante unas navidades en casa de mis padres. Hará unos ocho años y en aquel momento, me sorprendió gratamente. Actualmente, sigue siendo un vino que me gusta, sobre todo para el día a día, ya que por elaboración y uvas aporta notas distintas a otros Riojas de su misma categoría.
Para mí es un muy buen vino, con el que puedes acertar en múltiples ocasiones y con el que también se puede disfrutar a solas. Además, cabe resaltar que es de los pocos de su categoría que no se ha dejado llevar por la espiral de subida de precios descomunal de los últimos tres años. Por tanto, es muy recomendable tenerlo disponible habitualmente, ya sea como favorito o como ‘fondo de armario’.
Precio: 10 € aproximadamente.
Valoración final: 7’75/10.












